
La mejor interpretación es que el objeto nunca fue un planeta totalmente formado, sino una nube de polvo en expansión de una colisión entre dos cuerpos menores, cada uno de unos 125 millas de diámetro. El diagrama de la derecha se basa en una simulación de la nube que se expande y desvanece.
Crédito: NASA, ESA, and A. Gáspár and G. Rieke (University of Arizona)
Univers (C) Xavier Peña, 2026