7a etapa. Sarria - Portomarín
22.2km
Tempo de lectura: 2 minutos
Hoy
Camiseta azul Albergue con habitación privada :-) sin baño
Salida
Nos levantamos a las 5:30 para que a las 6:00 desayunamos en la Casona de la Marcela. Nos recibe y nos da el desayuno, súper completo, tal y como lo recordamos. Son las 6:15 pero comemos café tostadas, tortitas con chocolate y plátano...
Queremos darle una manita y dejarle una buena propina. Ella acepta la manija, que sabe qué es, y no nos permite dejarle nada de propina. Cris se emociona y llora ante ella y Marcela le da un fuerte abrazo. "Es el camino", nos dice. Nos despedimos con abrazos y besos y le decimos que volveremos.
Momento
Queremos darle una manita y dejarle una buena propina. Ella acepta la manita, que sabe qué es, y no nos permite dejarle nada de propina. Insiste en que no hace falta que lo hagamos, que esto es lo que significa el camino.
Cris se emociona y llora ante ella y Marcela le da un fuerte abrazo. "Es el camino", nos dice. Nos despedimos con abrazos y besos y le decimos que volveremos.
Marcela es una persona que, aunque el negocio le funciona muy bien, es capaz de ayudar a los peregrinos, ser amable, generosa y de levantarse antes que el día.
Los últimos 100 km
Empezamos a andar que todavía está oscuro, ya desde el inicio hay bastante gente. Poco a poco se llena y no hacemos ningún tramo solo, siempre hay alguien, o un grupo. Más grupos que otra cosa. Por la mañana hace fresca y hay mucha niebla. Cris vuelve a tener problemas con la bota pero los solucionamos más adelante. Encontramos los caballos donde Ovelleta se hizo fotos y volvemos a hacerlas. Ahora hay acumulación de jóvenes con el caballo, así que lo dejamos y seguimos. Paramos a tomar un café en un bar con terraza donde Cris se cura el pie. El sitio está a tope de gente.
Historias del camino
hacemos un tramo del camino con las chicas que encontramos en Astorga y nos cuentan que, en Foncebadón, una chica se enamoró de un Jovanni y decidió quedarse cuatro días mientras el italiano le hacía ver a las estrellas. Su amiga la dejó, hasta que la enamorada cogió un transporte para continuar. Aún así quiere volver a Foncebadón... es el camino.
Momento
Nos encontramos a un chico que pregunta por Moma. Se quiere tomar una foto. Él lleva a Olaf, un peluche que era de su mujer que murió de cáncer. Le damos el pésame. Es muy joven.
Nos pregunta por qué llevamos a Moma y le contamos nuestra historia. Decidimos darle una manita, estamos un poco conmovidos. Él, nos da una mariposa a cambio. Muy chula.
Más adelante, en un tramo estrecho, encontramos unas vacas que pasan muy cerca. Casi atropellan a una chica, pero es un momento de vídeo. Menos mal que le recuerdo a Cris para que empiece a grabarlo.
Kilómetro 100
Llegamos al km 100. Parece que poca gente le hace caso, sólo la gente que hace el camino tranquilamente. El resto de gente joven va a lo suyo. De hecho, hemos visto a un grupo con unos altavoces de música, otros discutiendo temas de consolas... turismo joven sin más.
En este punto hacemos un video y Cris se emociona de nuevo.
Más adelante hacemos un vídeo de una vaca que sale sola de casa, y un rebaño de ovejas viene por el camino, y el perro se pelea con el perro de un peregrino. El peregrino lleva el bastón y ataca al perro, puede ser algo exagerado.
Hemos hecho una cerveza y unos totopos en el bar Miradoiro donde estuvimos en el camino anterior. Le hemos comentado al camarero y le ha hecho gracia. Muy amable el chico.
Moma ha perdido la braga de Cris que se compró en Triacastela. Encontramos un pueblo de vacas donde hay una tienda, sólo una, de souvenirs y compramos una braga y calcetines. La tienda está a tope, al igual que si estuviera en la Rambla de Barcelona.
Portomarín
Al llegar a Portomarín hacemos el camino original. El año anterior pasamos por el complementario pero este año decidimos realizar la bajada. No es tan fácil y un hombre se cae de culo. Nosotros hemos podido hacerlo bien.
Comentamos con el hombre que se ha caído, que vienen de lejos, que el camino de Sarria no es el mismo con la cantidad de gente que hay. La mayoría son grandes grupos de gente joven y otros que parecen grupos de agencia.
El albergue está muy bien, muy bonito y tenemos habitación privada, sin baño.