Camí

Lecciones del camino

Ahora ya tenemos claro cuáles son las lecciones que puedes aprender en el camino


Tempo de lectura: 2 minutos

Autosuperación

Las dificultades son momentos de adversidad en los que superarlos es una cuestión mental. Si consigues sobreponerte, lo que permanece son los buneo momentos, el camino te ayuda a continuar. Después de hacer el camino, no volverás a dudar cuando te toque ser valiente.

Material y espiritual

El camino te enseña a centrarte en tus propias necesidades reales. A dejar de lado lo superfluo. Si te ves en la obligación de aligerar tu mochila, rápidamente aprenderás que necesitas muy poco para ser feliz. Una de las lecciones que se aprenden en el camino es que al llevar menos peso en la mochila, menos preocupaciones tienes.

Importa el camino

El camino te enseña que la meta te ayuda a seguir. Sin embargo, es en el recorrido donde se esconde la magia. En él es donde se encuentran las experiencias, el disfrute y los pequeños tesoros que vas descubriendo.

Pequeños objetivos

Si quieres obtener la Compostela, no conseguirás llegar a Santiago en un día. Tendrás que aprender a valorar cada paso del trayecto hasta llegar a tu meta.

Esfuerzo personal

No todos los peregrinos hacen el mismo esfuerzo para llegar al mismo sitio. Cada uno hará el esfuerzo en función de sus límites. Otra de las lecciones del camino es no comparar tu esfuerzo con el de los demás.

No juzgues mi ruta sin encalarte mis botas

Dicho del Camino

No hacer nada

La peregrinación tiene un fuerte cariz social, de compartir y ayudar a los demás, pero también tiene momentos de soledad, de parada, de descanso. Verás como el camino te enseña a disfrutar de no hacer nada.

Problemas relativos

Seguramente escucharás historias fascinantes, admirables y de superación. Algunas personas han superado grandes adversidades en sus vidas y caminan a Santiago como muestra de agradecimiento. Conocer las historias de vida de otras personas, te hará pensar que, eres más afortunado de lo que piensas.

Improvisar

Tan pronto como te habitúes a las rutinas del peregrino, aprenderás a improvisar, incluso si eres de esas personas que les gusta tenerlo todo planificado. Dejarás de prever dónde vas a parar a tomar un café o a almorzar. Sencillamente te detendrás en cualquier localidad que capte tu atención. También saldrán imprevistos. Alojamiento, lesiones, olvidos, etc. Todo ello te obligará a tomar decisiones sobre la marcha y a aceptar las cosas tal y como vienen.

Es imprescindible caminar siempre con las ventanas de la mente abiertas de par en par para dejar que el aire refresque nuestra alma

Dicho del Camino

El poder de un nuevo día

Una de las lecciones del camino es el poder de un nuevo día. Probablemente, habrá días que sufrirás de algunas molestias, llegarás al final de tu etapa agotado, con ganas de abandonar. No obstante, la llegada de un nuevo día es un nuevo comienzo. Una nueva oportunidad para seguir intentándolo.

Avanzar sin miedo

En el camino te das cuenta de que no hay tantos cruces. Avanzando en una línea recta es imposible perderse, siguiendo las flechas amarillas. No hay tantos cruces en nuestra vida y, como sucede en la senda jacobea, si observamos las señales, sabremos hacia donde debemos continuar.

Somos una pareja (y también somos el equipo Ovelleta) que nos gusta hacer senderismo y unos enamorados del Camino de Santiago. Además siempre llevamos a nuestra mascota cuando hacemos una salida. Nos puedes encontrar en:
 
 
 
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