Buenos Aires
Día de trenes
Parque de Quilmes
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Quilmes
Tenemos planeado un almuerzo con las personas de la oficina. Hemos quedado para comer en el parque de Quilmes, donde se encuentra la fábrica de cerveza.
Ferracarril
Xavi se ha ido con un compañero, Walter, a realizar una visita a los ferrocarriles. Primero han acudido a ver el centro de control de tráfico a Constitución. Después tomaron un tren hasta Escala, donde se encuentra el taller de mantenimiento y reparación de la red ferroviaria de Buenos Aires y provincia. Durante el trayecto de ida han viajado a la cabina de uno de los trenes eléctricos.
Xavi ha estado con el maquinista de una locomotora diésel, algo antigua, y entre dos estaciones le ha dejado que tome el control de la máquina, con su asistencia. ¡Pero lo ha hecho solo!
En el taller han podido visitar las instalaciones y les han enseñado el trabajo que realizan tanto con las máquinas como con los vagones de viajeros. Luego han ido hasta Quilmes para encontrarnos todos y almorzar. Este trayecto lo han hecho viajando en la cabina de una locomotora diesel. Después en la cervecería del parque de Quilmes nos encontramos todos para el almuerzo.
Pasear por Quilmes
Después de un largo almuerzo, hemos paseado por Quilmes, esperamos a Gaby y fuimos a tomar un helado en una de las mejores heladerías “El Polo”. Pedimos todos un helado de ¼ y nos sentamos a comerlo. La tarde estaba muy bonita, después del calor sofocante que hizo durante el día, a partir de las 20 h, estaba agradable en la calle.
Cena
A las 21 h, fuimos a cenar al restaurante “La Parrilla”, que habían reservado con anterioridad y fuimos todos (Maca, Silvina, Gaby, Walter, Xavi y yo), aunque no teníamos mucho hambre, algo siempre acabas comiendo. Pedimos (ensalada, provolone, matambre en la pizza, canteros, entraña), eso era impresionante, cuánto de comer, más todo lo que hemos comido del mediodía, más el helado, etc.., comen muchísimo, eso no hay quien lo aguante. ¡Mañana sin comida!.
Anécdota
A las 12 de la noche, pedimos dos remís, uno para ellos que les acercaba a su casa y el otro porque nos llevará a nosotros a la capital.
El trayecto desde Quilmes a BsAs ha sido super rápido, primero porque no había mucho tráfico y segundo, porque el taxista no osaba detenerse en los semáforos. Simplemente los pasaba todos en rojo.
Le hemos preguntado si no era un poco arriesgado hacerlo y nos ha explicado que lo arriesgado es detenerse en un semáforo, solitario, a media noche. Porque vienen y te roban. Después de esto ya hemos ido más tranquilos a toda velocidad, sin paradas.
Fin de la jornada
Ha sido un día inolvidable.