El camino una vez acabado
Y ahora, ¿qué piensas del camino de Santiago?
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Contenido
La experiencia
El Camino de Santiago ha sido una experiencia que va más allá de simple senderismo. A medida que pasaban los días hemos podido comprobar que tanto los sitios como la gente que encuentras hacen que crezca, poco a poco, el sentido que tiene hacer una peregrinación como ésta.
Afrontar el reto de tener que andar muchos kilómetros día a día, encontrar parajes que no se ven normalmente, sentir el silencio de la caminata, encontrar a otros peregrinos con los que estableces conversación, compartir las horas en los albergues. Todo esto hace que la experiencia sea el propio camino más que la llegada al destino que parece quedar en un segundo plano.
Los peregrinos no se agrupan para realizar el camino sino que se van encontrando en diferentes puntos. Se van pasando unos a otros, cuando uno descansa y llega un peregrino, el primero continúa y el segundo toma el lugar de descanso.
Muchos caminos
Cuando se hace la cena en una mesa común, cada uno cuenta la historia de su llegada, cada uno cuenta su camino. Y todos son distintos.
Cada peregrino hace un camino, por eso hay tantos caminos como peregrinos. Hemos encontrado a los experimentados que han hecho el camino varias veces y te aconsejan. Hemos encontrado a los que lo hacen por primera vez, a los que no estaban preparados para hacerlo, a los que van haciendo un poco cada año, a los que lo hacen desde el principio, a los que abandonan, a los que lo intentan por segunda vez.
Es por eso que cuando llegas al Obradoiro te emocionas, porque piensas que ya lo has conseguido pero que ha terminado y que dejas muchos recuerdos en el camino.