Univers

El gigante del sistema solar

Datos interesantes para complementar la observación de Júpiter y los satélites galileanos.


Tiempo de lectura: 3 minutos

Júpiter

Júpiter es uno de los planetas más brillantes del cielo nocturno y solo lo supera Venus. Es el planeta más grande del Sistema Solar, con casi 70.000 km de radio (la Tierra tiene 6.000 km) y se encuentra a una distancia del sol 5,2 veces mayor que la Tierra. Muy lejos.

En el artículo de observación de Júpiter tienes los detalles para localizarlo y ver sus satélites galileanos, los descubiertos por Galileo.

El Sol      -26,8
La Luna     -12,6
Venus        -4,4
Júpiter      -2,9
Marte        -2,8
Mercurio     -1,9
Sirio:       -1,5
Saturno:     -0,24

Galileo

Galileo observó por pimera vez las lunas de Júpiter el 7 de Enero de 1610 a través de un telescopio que se montó él mismo. En un principio pensó que se trataba de tres estrellas cercanas a Júpiter, que formaban una línea que atravesaba el planeta. La siguiente noche, estas estrellas parecían haberse movido en la dirección errónea, lo que llamó su atención. Galileo continuó observando esas estrellas y Júpiter durante la siguiente semana. El 11 de Enero apareció una cuarta estrella. Después de una semana, Galileo había observado que las cuatro estrellas nunca abandonaban la vecindad de Júpiter y parecían moverse con el planeta, cambiando su posición respecto a las estrellas del fondo.

Galileo determinó que lo que había estado observando no eran estrellas, sino cuerpos planetarios que estaban en órbita alrededor de Júpiter. Galileo publicó sus observaciones en Sidereus Nuncius en Marzo de 1610, y llamó originalmente a las lunas de Júpiter "Planetas Medicianos", en honor de la familia Medici. Además se refirió a las lunas de forma individual mediante los números I, II, III y IV.

Crédito: University of Oklahoma Libraries
Dibujos de las estrellas Medicean
Muestra de dibujos de Sidereus Nuncius de Júpiter y las estrellas Medicean
Ampliación

Estructura

La composición de Júpiter es similar a la del Sol, principalmente hidrógeno y helio. A medida que bajamos por la atmósfera, la presión y la temperatura aumentan, comprimiendo el hidrógeno gaseoso en un líquido. Esto le da a Júpiter el océano más grande del sistema solar, un océano hecho de hidrógeno en lugar de agua. Los científicos creen que, en profundidades tal vez a mitad de camino hacia el centro del planeta, la presión se vuelve tan grande que los electrones son expulsados de los átomos de hidrógeno, haciendo que el líquido sea conductor eléctrico como el metal.

Superficie

Como gigante gaseoso, Júpiter no tiene una superficie real. El planeta es principalmente gases y líquidos arremolinados. Si bien una nave espacial no tendría dónde aterrizar en Júpiter, tampoco podría volar ilesa. Las presiones y temperaturas extremas en el interior del planeta aplastan, derriten y vaporizan las naves espaciales que intentan volar hacia el planeta. Incluso antes de llegar a la zona licuada, la cual no está bien definida.

Crédito: NASA/JPL/Space Science Institute
Superficie de Júpiter
Detalle de la nubosidad en la superfície de Jupiter
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Satélite Ío

Uno de los efectos que ejerce un campo gravitatorio (o deformación del espacio-tiempo) intenso, sobre los cuerpos es que, la diferencia de la intensidad en los extremos opuestos del cuerpo causa la deformación de este. A medida que el cuerpo gira sobre sí mismo (rotación) la deformación se desplaza en el eje entre el satélite y el planeta y esto provoca un calentamiento en el interior del satélite.

Crédito: Wikipedia
Diagrama de las fuerzas de marea
Diagrama de las fuerzas de marea
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El caso más notable de calentamiento por marea es el del satélite más interno de Júpiter, Io. Es el cuerpo conocido más volcánico de todo el Sistema Solar, posee abundantes cráteres y en su interior se alcanzan temperaturas del orden de 2000K. Las fuerzas de fricción provocan que el interior esté parcialmente fundido y las presiones generan el volcado de la materia a la superficie, creando los volcanes y una superficie cambiante, basada en azufre.

Crédito: NASA/JPL-Caltech
Superficie de Ío
Detalle de la superficie de Ío donde se aprecian los volcanes y los vertidos de coladas
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Este es el mismo efecto que, cerca de un agujero negro, se intensifica enormemente y las fuerza de marea son tan extremas que se conoce como espaguetización, ya que el cuerpo se deforma como un espaguetti siguiendo la deformación exagerada del espacio-tiempo, o bien, entendiendo que la fuerza gravitatoria en un extremo del cuerpo es mayor que en el otro extremo y creando un estiramiento.

La Gran Mancha Roja

La Mancha Roja de Júpiter es un anticiclón elíptico, de unos 16.000 km. No se sabe a qué es debido el color rojizo. Se cree que la tormenta actual tiene unos 150 años y que observaciones previas corresponden a otros anticiclones diferentes ya que se degradan y se reproducen. El motivo por el que duran tanto tiempo es poque no hay una superficie sólida que desgaste la tormenta por rozamiento; nada se opone a su momento angular.

Crédito: NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSSImage
La Gran Mancha Roja
La Gran Mancha Roja y las turbulencias generadas en la atmósfera
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Referencias
Xavier es un desarrollador senior full stack y opera desde la ciudad mediterránea de Barcelona. Le encantan las tecnologías de software y está convencido que el desarrollo de software es un proceso colaborativo y abierto.
Y es un apasionado de la astronomía y de la fotografía. Lo puedes encontrar en:
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